El Stade de France fue el sábado un senyera gigante, 'sang i or', de los más de veinte mil seguidores la USAP de Perpinyà que se hicieron dueños del estadio orgullo de todo el país. Más de medio siglo (54 años) persiguiendo el 'Bouclier de Brennus', el trofeo que identifica a los campeones franceses. La mayoría de 'catalans del Nord' jamás habían visto campeón a su equipo hasta el sábado. En el árduo camino quedaron tres finales perdidas y otras cinco más en la primera mitad del siglo XX. Y también seis títulos, entre 1914 y 1955. La primera Liga la ganó en 1892 el Racing CF al Stade Français.
Delante de la USAP estaba el Clermont Ferrand, con las mismas o más ansias de ser campeón tras nueve finales perdidas (diez con la de anteayer) y ningún título en su historia. Pero la USAP (Union Sportive Arlequins Perpignan) iba a por el título y a exhibir su 'fierté' (orgullo) de ser catalanes en el epicentro de un Estado, el francés, que jamás ha atendido sus aspiraciones catalanistas. "Més que un club" se usó como lema de este club, aunque Paul Goze, presidente desde 2007, prefiere "tener nuestra identidad propia y nuestro lema: 'Sempre endavant', pese a que es verdad que somos más que un club".
Y es que la USAP es quizás el único catalizador de unos catalanes, los del norte, que se sienten marginados, que cuando salen en los medios es por noticias negativas (pucherazo en las últimas muncipales, que fueron anuladas y volverán a celebrarse a fin de mes; el reciente suicidio del alcalde de Saint Cyprien o los disturbios entre las comunidades árabe y gitana en 2005). La USAP une incluso a unos políticos que se reparten el pastel, la izquierda el poder departamental y la derecha el municipal, a la espera de las nuevas elecciones.
Fabrice Lorente, psicosociólogo deportivo y vicepresidente de la Universidad de Perpignan, explicaba ayer a 'L'Equipe' que "hay una gran diferencia entre la Catalunya del norte y la del sur. En el sur funcionan distinto porque tienen su gobierno, la Generalitat, y una lengua oficial. La idea de catalanidad existe en otras esferas además de la deportiva".
Santo y seña
Y la USAP hace ya mucho tiempo que se ha erigido en seña de identidad de unos catalanes orgullosos de serlo. Y lo hace siguiendo la liturgia (L´estaca antes de cada partido en el Aimé Giral), pero también trabajando con cerca de mil chavales en su escuela, que pasa por ser un modelo en Francia, donde el rugby arrastra masas, y que representan al club en su catorce equipos. Mima la cantera con exquisitez y ello no ha impedido traerse a grandes figuras como Percy Montgomery o Dan Carter.
El tan esperado título, que ha tardado más de 50 años en volver a Perpignan, debe servir, según el presidente Goze, "para reforzar la cohesión, el reparto social y, quizás, reducir las diferencias. Seguro que se redoblará el orgullo catalán y hay que aprender a gestionarlo; hay que crear una dinámica positiva. Pero teniendo la cabeza fría para no caer en la facilidad. Lo que nunca ha hecho, ni hace, ni hará la USAP es política", dice ante el riesgo de instrumentalización. La USAP tiene un presupuesto de doce millones de euros, aportados el 80% por patrocinadores privados (el mayor es Pepsi, pero la implicación de anunciantes locales es muy grande) y el 20% por el Ayuntamiento. Cuenta con 10.222 socios, el 10% de la población de Perpinyà.
